Pintar con acuarela de forma sencilla

Pintar con acuarela de forma sencilla

Pintar con acuarela de forma sencilla

Pintar con acuarelas puede ser una experiencia muy placentera y gratificante ya que a través del arte puedes dar rienda suelta a tu imaginación y liberar estrés. Para los niños se trata de una técnica divertida y desarrollarán sus habilidades motrices y artísticas. Las acuarelas tienen algo singular y es que permiten diseñar unos dibujos fluidos y naturales que ofrecen un estado de serenidad y paz. Si quieres empezar a pintar con acuarelas o ya eres asiduo de estas técnicas sigue estos sencillos consejos que te proponemos.

Empezando a pintar con acuarelas

Sí eres un novato en la técnica de las acuarelas no te preocupes porque es muy sencillo empezar. Si eres un artista experimentado aun puedes aprender algo con estos simples consejos. Lo más importante es conseguir los materiales adecuados. Utiliza papel grueso para que absorba bien el exceso de agua; ten a mano un bote con agua para añadir a la pintura y limpiar los pinceles. En Arte Vivo y Divertido nos enseña cómo empezar a pintar con acuarelas:

Sentadas ya las bases de la técnica de la acuarela, puedes comenzar a crear bonitos y sencillos dibujos. En ART TV by Fantasvale nos enseña cómo realizar unas bonitas amapolas con acuarela:

La técnica del estarcido

La técnica del estarcido consiste en crear texturas de gran efecto. Se trata de un método muy divertido que puede ser ideal para los más pequeños. Con un cepillo de dientes antiguo, imprégnalo de pintura y salpica las gotas sobre el papel en blanco dando pequeños golpecitos. Educa Thyssen nos propone una genial manera de construir un diseño con la técnica del estarcido:

Técnicas de degradado

El degradado es una de las técnicas fundamentales de la acuarela. Consiste en conseguir una continuidad de color de oscuro a claro normalmente. El degradado ofrece un estilo original y resulta muy fácil de conseguir. Hay distintas maneras de conseguir el efecto degradado u ombre con las acuarelas.

  • Degradado en seco. En esta ocasión no se humedece el papel por lo que resulta un poco más complicado. Hay que comenzar con el pincel bien cargado del color que deseamos y extenderlo poco a poco.
  • Degradado en húmedo. Esta vez resulta más sencillo ya que el papel esta humedecido y extender el color resulta más fácil ya que se deshace en el agua y va quedando cada vez más clarito.

En este vídeo podrás observar distintas maneras de realizar estas técnicas: