Cómo preparar una fiesta de Halloween terroríficamente divertida

Cómo preparar una fiesta de Halloween terroríficamente divertida

Cómo preparar una fiesta de Halloween terroríficamente divertida

Halloween es la ocasión perfecta para que los más peques se disfracen y disfruten. Si estás pensando en organizar una fiesta para tus hijos y sus amigos, no te pierdas los siguientes consejos para conseguir una fiesta perfecta.

En primer lugar y aunque parezca obvio, la temática tiene que ser de terror y por ende, la decoración. Las calabazas iluminadas son un elemento imprescindible en ella, ya os explicamos previamente cómo prepararlas. Asimismo sería idóneo comprar platos y vasos desechables específicos con decoraciones típicas de esta fecha, disponibles en cualquier supermercado. Además de hacer las delicias de los niños, conseguirás ahorrar tiempo invertido en limpieza.

Otros dos elementos decorativos muy importantes son el tul (para conseguir el efecto de tela de araña) y el papel a modo de guirnaldas con forma de calaveras, fantasmas o arañas, en colores negro y naranja o bien fluorescentes. Los globos pintados de manera tenebrosa son un recurso muy barato y que contribuirá enormemente a la ambientación deseada.

Tienes la opción de plantear una vestimenta libre o bien adaptada: fiesta de hombres lobo versus vampiros, zombies, etc. La vestimenta libre siempre es el recurso más utilizado, pero la adaptada te puede permitir organizar juegos específicos como el escondite o pilla-pilla entre dos equipos más caracterizados. Aquí te recordamos tres ideas para confeccionar disfraces rápida y sencillamente, todo de forma económica.

Entre las actividades a realizar recomendamos, además de las actividades físicas previamente mencionadas, un taller de papiroflexia para aprender a dibujar a Frankenstein, Drácula,  fantasmas, calaveras… aquí la imaginación es la que marca las pautas. A continuación un recital de cuentos de miedo, ya sean clásicos o inventados, contribuirá a interactuar y mantendrá a los peques en suspense. La música durante esta actividad es muy importante para fomentar una ambientación propicia. Ésta debe ser tenue y lúgubre y siempre de fondo, para no interrumpir en el proceso de atención.

Como una alternativa bastante popular cabe mencionar el juego Adivina quién soy?, en el que se pueden repartir papeles con nombres de personajes de miedo populares que los niños deben colocarse en la frente, de modo que todos vean la totalidad de los personajes existentes menos el suyo y, por turnos, tengan que realizar preguntas para conocer la identidad. Esta actividad les divertirá a la par que fomentará la puesta en común de conocimientos de figuras literarias.

En cuanto a la comida, una gran idea muy económica y sabrosa es la de los dedos ensangrentados. Esta receta consiste en freír salchichas tipo frankfurt y cortar posteriormente uno de los extremos, simulando representar un dedo arrancado. A continuación se le añade kétchup o tomate frito para cubrir la zona para emular la presencia de sangre y colocar almendras en el otro extremo a modo de uñas.

Por supuesto, estas ideas pueden aplicarse igualmente a una fiesta familiar. Y bien, ¿Qué os ha parecido nuestra guía? ¿Os animáis a alojar una fiesta de Halloween?