La motivación en el aprendizaje

La motivación en el aprendizaje

La motivación en el aprendizaje

Empecemos por el principio, ¿qué es la motivación? “Cosa que anima a una persona a actuar o realizar algo.”

Por todos es sabido que una persona motivada tiene más posibilidades de conseguir su objetivo que una persona pasiva. La motivación es una pieza clave y siempre ayuda a los niños a conseguir resultados óptimos. Pero claro, tener esta motivación no es tarea fácil. Entre que te cae mal tu profesor, que el temario es muy extenso, que te ponen muchos deberes para casa… no puedes encontrar ese punto que te ayude a llevarlo de la mejor manera. No te agobies, aquí te traemos una serie de criterios a tener en cuenta para llevar mejor estas situaciones desmotivadoras.

Hay que tener en cuenta que la motivación que puede tener un estudiante universitario es distinta a la que tiene un estudiante de primaria o de secundaria. Por ello consideraremos motivaciones a corto plazo y tendremos en cuenta que cada persona es distinta y sus motivaciones también.

Criterios a tener en cuenta:

  1. Está claro que si no estás estudiando lo que te gusta, no lo encontrarás divertido. Hay que conseguir que aunque no lo sea lo encuentres atractivo. Solo con ese cambio de mentalidad tienes un poco de terreno ganado.
  2. Cuando te sientes a estudiar aprovecha tu tiempo. No te sientes y vaguees y luego te creas que has estudiado. Aprovecha ese tiempo que te tomas para estudiar pensando que cuanto más lo exprimas, más tiempo libre tendrás después de tu esfuerzo.
  3. Es cierto que premiar a los hijos por sus buenas notas ayuda pero tampoco debe ser el fin principal de estudio. Que te premien, que valoren lo que ha hecho.
  4. El tener buen conocimiento de una materia te anima más a continuar, te gusta. Es posible que aparezca la curiosidad incluso, queriendo aprender día a día más sobre ella.
  5. La seguridad en el estudio es fundamental. El hacer las cosas bien te produce esa seguridad y te anima a continuar y mejorar tus resultados.
  6. El haber hecho las cosas bien te da más libertad para estar con tus amigos o pasando un buen rato. Los remordimientos no tienen cabida en tu mente porque ya hiciste el trabajo bien. Disfruta lo que te ganaste.
  7. Alcanzar objetivos es un aliciente y te animará a seguir creciendo y queriendo llegar más lejos.